El mundo que nos toca vivir; el mundo de la globalización.
Son cada vez mayores las exigencias a las cuales se ven sometidas las personas con responsabilidades directivas como consecuencia de la creciente complejidad de los problemas a resolver, la inusitada velocidad de los cambios tecnológicos y sociales, el aumento de las expectativas de la población, el papel clave que las empresas desempeñan en la creación de riqueza y de puestos de trabajo, la fuerte limitación que muestra la maquinaria estatal en dar respuestas adecuadas en tiempo y forma y, principalmente, por la pérdida de vigencia de los valores básicos necesarios para el desarrollo integral de la sociedad.
Pues nuestras decisiones no solamente impactan en el seno de la empresa, sino también sobre los distintos sectores de interés (accionistas, colaboradores, proveedores, clientes), sobre el medio ambiente y en nuestra vida personal y de relación.
El foco del PRODIEM está puesto en la persona más que en las
técnicas de gestión,
· Porque ante todo está la persona del dirigente, su formación en los principios éticos, y la aplicación prudencial de estos principios en su quehacer cotidiano,
· Desde luego, en su tarea diaria, el dirigente se vale de los instrumentos más actualizados de gestión pero es consciente de su insuficiencia si no los complementa con una sólida inteligencia ética. En tanto las herramientas nos indican cómo operar, este curso nos ayuda a determinar el “porqué” de la decisión adoptada.
Es sabido que la empresa es el resultado de la acción mancomunada de un conjunto de personas en pos de un objetivo. Sus directivos imponen las pautas de conducta al conjunto y de esa manera definen la “cultura” que impera en la organización, tanto adentro como hacia fuera.
La imagen o reputación de una empresa forma parte de sus activos y como tales, debe cuidarla.
¿Quién no tuvo que desprenderse de un alto ejecutivo por motivos de conducta reñidos con las pautas de la empresa?
¿Cuál empresa no tiene áreas sensibles en donde la confianza en la persona que está al frente de la misma es esencial para evitar situaciones perjudiciales para la empresa y su reputación?
Esta actividad que ACDE ofrece al dirigente de empresa es de carácter eminentemente aplicado pues centra su análisis en las prácticas y explora los valores relacionados con las distintas alternativas a tener en cuenta al momento de la decisión. Sobre la base de ejercicios, estudio de casos, lecturas o videos se analiza un conjunto de decisiones que se le presentan a los dirigentes. En la mayoría de los casos, estas situaciones muestran distintos tonos de gris por lo cual su solución exige un abordaje tipo “gestión por excepción” . Para ello hay que estar preparados y entrenados.
Adicionalmente ayuda a focalizar la visión de la empresa y definir su estrategia de largo plazo. También es un primer paso para aquellas empresas que sienten la necesidad de involucrarse en mayor medida en actividades enmarcadas en el concepto de Responsabilidad Social Empresaria.
Para el dirigente es una extraordinaria oportunidad para “reciclarse”, para tomar distancia y situar la tarea cotidiana en perspectiva; no es un año sabático, pero es un eficaz sustituto que está al alcance de todo directivo dispuesto a dedicar mensualmente un día y medio de su tiempo durante seis sesiones. Es además, un espacio para intercambiar experiencias personales en un ámbito receptivo a analizar este tipo de dilemas. |